viernes, 8 de junio de 2007

Mucho ruido y pocas nueces.


Estamos inmersos en el sonido, al que a veces llamamos ruido y otras veces melodía. TODO, puede ser, que, según lo percibimos así lo interpretamos
TODO, depende de la capacidad de audición en particular.
De ahí el refran no hay mas sordo que el que no quiere oir.
Es mas, TODO, produce vibración, acordemosno del famoso : OM.
Lo que para nosotros es un estruendo, por ejemplo el ruido de los coches, para un planeta es un ruidin de lo más cotidiano, lo mismo pasa con TODO, según lo grande o lo pequeño, así catalogamos nuestro espacio.
Esta mañana, en el campiri que Dios nos da, entre las melodías armónicas de los pajarillos, ha surgido un pequeño "estruendo", los gritos de defensa de una pareja de halcones peregrinos, pues su territorio estaba siendo invadido por otra pareja de halcones, y ahí me he dado cuenta, gracias a ese estruendo celestial, como los halcones me han enseñado la lección de la necesidad imperiosa de nuestro espacio vital.
Un ser humano necesita su espacio vital para vivir, a la vez que una hormiga también lo necesita para ser: hormiga, y, un planeta necesita su espacio para ser: planeta, así miremos desde lo más grande o a lo más pequeño, la creación necesita su espacio para ser eso: CREACIÓN.
Por lo tanto, defendamos nuestro espacio, a uñas y dientes, pues necesitamos de él, es más. nosotros como humanos tenemos la bonita tarea de tenerlo y a la vez poder compartirlo, si así queremos, pues lo bonito de ser humano es compartir sin obligación, solamente por amor.
Por eso no nos dejemos engañar por el ruido, ya que a veces lo que mucho suena solamente es el vació del rompimiento de una nuez, fijemosnos en que la sutiliza del sonido y su volumen se amplifica ante el silencio. Es necesario la calma en el campo para que una simpre brizna de hierba sea pisada , enseguida aparezca la llegada de un temor, nuestro miedo hace que cataloguemos el ruido con lo peor, siendo las más ocasiones un fiero ratón.
Fijemosnos en lo que el sonido quiere apuntar y de donde viene, entonces podremos serenamente reaccionar con la mayor tranquilidad posible.
Gracias. Y así sea.
Om mani padme hum.

No hay comentarios: